Renovarse o morir 3 Comentarios


Modern TimesHabrás oído aquello de que “la humanidad ha evolucionado más en los últimos 50 años que en toda su historia anterior”, refiriéndose a los continuos avances en materia de ciencia y tecnología. Incluso ese ritmo se ha acelerado todavía más en los últimos años gracias a la explosión de internet, llevándonos al nacimiento de la llamada era digital o era de la información. Están cambiando la economía y sociedad, y con ello la forma como entendemos el mercado laboral, creando nuevos paradigmas profesionales y dejando otros atrás.

Pero, ¿qué relación ahora entre empleo, tecnología y economía? y más aún ¿cómo se entiende este fenómeno para afrontarlo con éxito?

 

En este entorno cambiante, no sólo nadie tiene el puesto de trabajo garantizado; de hecho, el gran cambio es que ni siquiera la profesión está garantizada. Es algo que se ha repetido en numerosos momentos de la historia, y que se sustenta en dos pilares fundamentales:

 

Automatización de procesos

El ludismo era aquel movimiento o corriente social durante la revolución industrial en el que “las máquinas quitaban el trabajo a las personas”, impactando sobretodo en el sector secundario o industria. Aquello tan bien plasmado en la película Tiempos Modernos (Charles Chaplin, 1936), con memorables escenas como la de la manifestación. Con la llegada del entorno digital, de nuevo estamos viendo como “máquinas hacen que el trabajo de personas”, pero ahora en el sector terciario o servicios.

Ejemplo de ello son los teléfonos de atención al cliente mediante locuciones pre-grabadas en sustitución de teleoperadores, o la automatización en la conducción de vehículos de transporte público en sustitución de conductores de trenes, lo que está llevando a un creciente desempleo tecnológico. Los procesos computarizados destruyen profesiones, lo que lleva a una visión critica del impacto tecnológico del que nace la corriente neoludita.

 

Aumento productividad

Directamente ligado con el punto anterior, cada vez hace falta menos gente para cubrir los puestos de trabajo existentes. Aumentar la productividad es un objetivo elemental en la consideración de cualquier proceso productivo, y la implementación de herramientas conectadas o en red ha mejorado todavía más la ecuación recursos vs. resultados, ya que reduce costes, mejora logística y facilita la comunicación entre los distintos actores. Aquí, la adopción de El Internet de las Cosas no sólo en hogares si no también a negocios e industrias está jugando y jugarán un papel decisivo acercándonos al coste marginal cero, o la “productividad extrema” en la que poner algo en el mercado será prácticamente gratis, como apunta el economista Jeremy Rifkin.

Por poner un ejemplo entre miles, las últimas máquinas de vending están conectadas a la red y envían el stock de producto a tiempo real, haciendo que los reponedores sólo vayan a visitarlas si es necesario y con la cantidad de producto exacto, reduciendo así el número personal necesario para la distribución. Siguen haciendo falta reponedores, pero cada vez menos que antes.

 

En definitiva, con el tiempo veremos como muchas profesiones desaparecerán, y que en otras habrá mucha más oferta de empleo que demanda, ya que harán falta progresivamente menos profesionales. El foco, incluso la revolución, no debe estar en el fenómeno de la temida destrucción de empleo, pero sí en vislumbrar y crear la oportunidad de los nuevos empleos e industrias emergentes. Ideas alrededor de ocio, entretenimiento, contenidos, servicios, comunicaciones o incluso sanidad, y alineadas con una economía basada en la cooperatividad, conectividad y sostenibilidad, son buenos puntos de partida.

 

Hay muchos procesos que una máquina puede hacer por una persona, del mismo modo que hay muchas cosas que una máquina jamás podrá hacer por un ser humano. Ahí debe estar la fuente de generación de valor de un individuo como profesional. Ahora, más que nunca, es momento de renovarse o morir.

 

Photocredit: fotograma de Tiempos Modernos.


Acerca de Victor Ronco

Víctor es Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por el Instituto Químico de Sarriá, Barcelona, y especializado en Márketing y Comunicación con varios postgrados y Máster en Márketing Digital y Comercio Electrónico. Ha trabajado en los departamentos de márketing digital de algunas de las principales marcas a nivel mundial como Banco Santander, Red Bull, Danone o Grupo Volkswagen, dónde actualmente desempeña la función de Advertising & Digital Manager para Skoda. Colabora como profesor asociado en varias universidades y escuelas de negocios, y ha participado en multitud congresos de social media, employer branding, comercio electrónico y transformación digital aportando su visión sobre el papel de internet en el nuevo contexto económico.