Negocios colaborativos y tiendas virtuales compartidas como modelo empresarial


collaboration_knotRecientemente viajé Perú siguiendo con el proyecto personal de visitar las Siete Maravillas del Mundo Moderno. Además de ser un país fascinante a muchos niveles como su variada naturaleza y sabrosa gastronomía, está inmerso en un modesto pero rápido proceso de crecimiento económico. Por ello, brinda interesantes ejemplos empresariales adaptables a nuestra realidad.

Algo que me sorprendió fueron los negocios colaborativos que vi a lo largo del país. Estos son algo tan sencillo como la ubicación de más de un negocio en un mismo establecimiento, con independencia del sector o naturaleza de cada uno de los negocios por separado. Muestras de ello son un cibercafé-farmacia o un bar-peluquería. Aparte del aspecto rudimentario y un tanto pintoresco de estos negocios, es indiscutible que ofrecen ciertas ventajas empresariales, como son la reducción de los costes fijos y de estructura, o las posibilidades de venta cruzada entre los productos de cada negocio, por citar solo algunas. Aunque la apertura de estos negocios pueda no responder a una estrategia comercial previamente establecida, su lógica y espontaneidad son un referente interesante ante la comprometida situación económica.

Este modelo de negocio colaborativo tiene grandes paralelismos con tendencias de consumo actuales como el consumo colaborativo, con ejemplos interesantes en la red. Incluso desde el punto de vista del productor o vendedor, modelos como el colaborative innovation network comienzan a ganar popularidad. Y es que en momentos de coyuntura económica, es momento de unir fuerzas con otros productores y utilizar el sentido común para maximizar la eficiencia y reducir el riesgo. Llevando esta tendencia al plano digital, una implementación interesante son los portales que agrupan a distintos productores bajo una misma URL. Por ejemplo, las páginas de descuentos colectivos o de couponing son un ejemplo de cómo vender grandes cantidades de stock de productos y marcas muy distintas. Por otro lado, cada vez es más común encontrar tiendas virtuales compartidas donde adquirir alimentos de pequeños productores locales bajo en una misma web. También hay plataformas populares en el sector textil que ofrecen una completa solución de e-commerce a cambio de un modesto pago mensual, con el que pequeñas firmas pueden exponer y vender sus prendas junto a productores similares sin apenas inversión.

Hay cuantiosas opciones colaborativas para consumir a vender en Internet. Depende de la voluntad emprendedora de cada uno y de encontrar la mejor opción acorde al negocio y sector económico, pero es evidente que hay muchos beneficios derivados de los modelos de consumo y negocio colaborativos. Al fin y al cabo, – incluso en internet – la unión hace la fuerza.

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