Más allá de la pantalla 2 Comentarios


Si preguntas a alguien, ¿te gusta el fútbol?, te responderá cuál es su equipo preferido, la afición a la que pertenece, o por el contrario, en menor probabilidad, te dirá si no le interesa o “no lo sigue”. Todavía nunca nadie me ha respondido en primera instancia si juega o no. Nunca. El fútbol ha despertado siempre pasiones y a su alrededor hay un mundo mediático que llena estadios, pantallas y los corazones de muchos. Pero el fútbol es, por encima de todo y además de un sentimiento, un deporte; un deporte jugable que no todo el que pudiera disfruta jugando. Ésto va sobre la actitud que tomamos ante lo que nos apasiona: detrás o frente a una pantalla, una actitud activa o pasiva.
 
Más allá de la pantalla

Más allá de la pantalla

Hay hitos deportivos o locuras extremas como saltar en paracaídas desde la estratosfera o hacer cuatro backflips – o “saltos mortales” – sobre una tabla de snowboard o bicicleta que están al alcance de bien pocos. Ahí no queda otra que darle al play, recostarse y disfrutar asombrado de cualquiera de los miles de vídeos épicos que corren por la red al respecto, viendo algo que está fuera de nuestro alcance por falta de habilidad, atrevimiento o temor. Aún así, cualquiera que sea ese deporte o disciplina, puede tomarse parte activa y tantear a hacer algunos pinitos sin necesidad de ser una estrella mundial. Entonces, ¿por qué nos quedamos en el banquillo viendo pasar partidos, victorias y gestas extraordinarias a través de una pantalla sin probar si quiera? Aunque la irrupción al mercado de cámaras como la GoPro hayan despertado al pequeño video-realizador y deportista extremo que hay dentro de muchos, ¿por qué todavía en infinidad de casos tomamos un rol pasivo, de espectador, y nos conformamos con ver tras una pantalla antes que probar y experimentar? 

 

Si hablamos de relaciones de pareja o incluso de sexo, éste punto todavía es más evidente. Internet ha normalizado el nacimiento de las relaciones a distancia; primero fueron los foros y chats, y ahora el creciente mercado de webs de contactos y APPs. Es perfecto para algunos usuarios tener ese primera oportunidad para ligar vía TindersBadoos o Meetics; el problema es cuando ese contacto se mantiene en la distancia y se dan casos extremos de parejas que llevan “años juntas” y jamás se han visto cara a cara. Incluso los hay que conciben el cibersexo como un sustituto – y no como posible complemento – de lo que es una interacción física entre dos personas. 

 

Del mismo modo, espero que no llegue el día en que si preguntas a alguien ¿te gusta la India?, te responda con un “ya la he visto y me encantó” o similar, refiriéndose a una película o serie de TV. La India es cautivadora y fascinante, y de tal intensidad que puede no ser para todos los públicos ni despertar el interés de todos. Pero la India es ante todo un país, y como cualquier otro lugar, tener opinión propia merece haberlo pisado. Personalmente soy un gran amante del cine y a lo largo de mi vida me ha despertado intensas y diversas emociones, pero hay sensaciones como visitar un país que ningún contenido audiovisual podrá transmitir. Un documental, film o galería pueden deslumbrar e inspirarnos, pero jamás deberíamos conformarnos con un sucedáneo audiovisual frente al descubrimiento real. 

 

En los últimos años estamos viviendo una verdadera revolución en de consumo de medios, gracias a factores como el acceso multidispositivo vía smartphones y tablets o la cada vez mayor oferta de proveedores de contenidos digitales y de gran calidad, siendo el reciente desembarco de Netflix un buen ejemplo de ello. Ésto ha traído innumerables posibilidades de ocio, empleo o negocio, pero también unos efectos colaterales como la asimilación de un estilo de vida cada vez más pasivo, llevándonos a una de las sociedades más sedentarias del mundo. ¿Por qué hemos consolidado que muchas cosas “se ven” antes que “se hacen”? 

 

Una imagen vale más que mil palabras, y probablemente una emoción vale más que mil imágenes. Espero que jamás olvidemos la emoción de probar y experimentar. Que no olvidemos que los goles se marcan, el amor se hace y la India es un país por descubrir.

 


Acerca de Victor Ronco

Víctor es Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por el Instituto Químico de Sarriá, Barcelona, y especializado en Márketing y Comunicación con varios postgrados y Máster en Márketing Digital y Comercio Electrónico. Ha trabajado en los departamentos de márketing digital de algunas de las principales marcas a nivel mundial como Banco Santander, Red Bull, Danone o Grupo Volkswagen, dónde actualmente desempeña la función de Advertising & Digital Manager para Skoda. Colabora como profesor asociado en varias universidades y escuelas de negocios, y ha participado en multitud congresos de social media, employer branding, comercio electrónico y transformación digital aportando su visión sobre el papel de internet en el nuevo contexto económico.