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Vivimos tiempos únicos. Tiempos en los que todo es posible gracias a internet, el abaratamiento de los transportes y la apertura del mundo, el acceso al conocimiento o la disponibilidad tecnológica. Tenemos un abanico enorme de posibilidades, y aún así, parece que no siempre lo aprovechemos. La búsqueda de la perfección, el aplazamiento sistemático o una aglomeración de diversas excusas obstaculizan en ocasiones la culminación de grandes iniciativas en nuestra vida personal o profesional.

La semana pasada se presentaba en Barcelona “Human Media: Las personas en la era de Internet”, poniendo así la guinda al gran trabajo de Isra Garcia. Él mismo explicaba el proceso de creación del libro desde sus inicios hasta que éste se viera impreso años después. Desde su casi finalización hasta la presentación habían transcurrido 4 años, protagonizando así el mayor acto de procastinación de la carrera de Isra. Más aún, lo había aproximado a una preocupante procastinación estructurada que por suerte no se volvió procastinación estructurada crónica. Una obra brillante casi no veía la luz por la falta de un Go! definitivo, poniendo en peligro horas de esfuerzo, una aportación de valor, y sobretodo, el sentido del proyecto.

En un contexto organizativo, no es difícil encontrarse con empresas sumidas en un reiterado flujo de aprobaciones, políticas internas o procesos jerarquizados de cuestionable utilidad que obstaculizan e incluso impiden sacar adelante los proyectos de sus distintos departamentos. Pero ésta no es la única ni quizás la mejor forma de operar. Por ejemplo, la economía conectada nos ofrece otro modelo bien implantado en el sector de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. El agile development (o desarrollo ágil) se refiere a la forma de trabajo en la creación de software que consiste en ir lanzando versiones de un producto, las cuales se van actualizando continuamente según el feedback de los usuarios y mejoras estructuradas. Un buen ejemplo de ello son las APPs móviles, que viven en constante evolución. Se trabaja en ciclos que incluyen planificación, análisis de requisitos, diseño, codificación, revisión y documentación, hasta preparar y lanzar una nueva versión del producto que mejora y sustituye a la anterior. Estas fases serían más o menos extrapolables a cualquier tipo de empresa o proceso, pero sobretodo el agile development pone de manifiesto una forma de trabajo basada en acciones, en outputs. Esta forma de pensar es también el denominador común de la vocación emprendedora de las empresas creadas en Silicon Valley. Una mentalidad en la que hecho es mejor que perfecto.

autumn_men_kayak_waterfalls_red_bull_illume_2048x1365_wallpaper_Wallpaper_1920x1200_www.wall321.comDe todos modos, no es necesario ser autor de recorrido o directivo de una multinacional para aplicarlo. Gracias a mi trabajo en Red Bull pude conocer personalmente a varios atletas más que sobresalientes como Felix Baumgartner (sí, saltó desde la estratosfera, vídeo aquí), Travis Rice (uno de los mejores snowboarders de todos los tiempos, vídeo resumen), Marc Márquez (sobran las palabras, vídeo de su temporada), Andreu Lacondeguy (reciente ganador del Red Bull Rampage, mejor ver el vídeo) o Horacio Llorens (récord Guiness en parapente acróbatico, el vídeo aquí). Gente con nombre y apellidos que poseen la habilidad innata de elevar su deporte a un nivel superior. Indiscutiblemente estos profesionales tienen un concepto distinto del riesgo o del miedo, pero sobre todo tienen en común la capacidad de dar un salto al frente. La capacidad de hacer antes que decir. Maestros del probar, caer, morder el polvo, levantarse, corregir, volver a intentar y acertar. Con independencia del deporte que practican, si hay algo que a todos se les oye decir ante la línea de salida, el vértice de un salto o el despegue en una colina remota, es “Let’s do this”.

No hay cocinero, astrólogo, pintor, arquitecto, guitarrista, médico, diseñador, piloto o escritor que haya sido recordado por el proyecto o reto que tenía en mente y casi lanza. Los que han aportado valor a la sociedad han sido los que han hecho y acertado, o los que en su intento fallido han demostrado que existía una posibilidad. Sea lo que sea, házlo, let’s do it, let’s do this.

Photocredit: Red Bull Illume


Acerca de Victor Ronco

Víctor es Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por el Instituto Químico de Sarriá, Barcelona, y especializado en Márketing y Comunicación con varios postgrados y Máster en Márketing Digital y Comercio Electrónico. Ha trabajado en los departamentos de márketing digital de algunas de las principales marcas a nivel mundial como Banco Santander, Red Bull, Danone o Grupo Volkswagen, dónde actualmente desempeña la función de Advertising & Digital Manager para Skoda. Colabora como profesor asociado en varias universidades y escuelas de negocios, y ha participado en multitud congresos de social media, employer branding, comercio electrónico y transformación digital aportando su visión sobre el papel de internet en el nuevo contexto económico.