Digital, gobierno y futuro


FOTO-Digital-gobierno-futuroBien es sabido y leído que lo digital es noticia dentro y fuera de todo tipo de organizaciones. Cómo se aborde lo digital hoy, y ya no como forma de márketing o comunicación, si no como manera de entender la actualidad, marcará un punto de inflexión hacia el futuro inmediato. En este contexto, y con la llegada del nuevo gobierno y nombramiento de ministros, se ha colado el asunto de la “agenda digital” de forma explicita, formándose así el nuevo ministerio de “Energía, Turismo y Agenda Digital”. En definitiva, pretende ser un cajón de sastre que aborde la transformación digital nada más y nada menos que de un país entero.

 

La Agenda Digital es una iniciativa que viene directamente de Europa, y recae en cada país la misión de cómo abordarla. El documento íntegro especifica que no tiene un enfoque jurídico o normativo, pero sí define unas tareas concretas y fundamentales para los países de la unión. Es, precisamente, una lista de proyectos que deben llevarse a escala estatal, como los retos a los que se debe enfrentar cualquier pequeña marca o multinacional en su proceso de Transformación Digital. El artículo original de la Agenda Digital se enmarca como una de las siete iniciativas emblemáticas de la Estrategia Europa 2020, y comienza con una breve y genérica descripción del contexto en el que nos encontramos:

 

Desde 1995, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han impulsado el aumento de la productividad y el crecimiento en la UE[1]. El concepto TIC abarca un amplio espectro de tecnologías, que van desde la tecnología de la información (TI) hasta las telecomunicaciones, pasando por los medios de radiodifusión, todo tipo de procesamiento y transmisión de audio y vídeo y las funciones de control y seguimiento de las redes. En las tres últimas décadas, la «convergencia» tecnológica ha difuminado las diferencias entre telecomunicaciones, radiodifusión y TI. Los teléfonos inteligentes, las tabletas y la televisión conectada son los ejemplos más evidentes de este fenómeno. Aunque la radiodifusión sigue siendo el principal medio de distribución de información y entretenimiento en Europa, cada vez es mayor el contenido audiovisual «a la carta», mientras Internet está cada vez más presente gracias al crecimiento exponencial de la conectividad Internet 4G y la «Internet de las Cosas» (vehículos conectados, dispositivos y sensores «ponibles»).

 

En un contexto organizativo, llevo tiempo defendiendo que la transformación digital es quizás el proyecto más importante que deba llevarse a cabo, y es que los últimos años han brindado varios ejemplos de grandes empresas que ya han desaparecido al no entender ese cambio. Por ejemplo, sólo en el sector de tecnología y entretenimiento, uno de los más dinámicos, marcas como Kodad, Polaroid, Nokia o Blockbuster han desaparecido en un abrir y cerrar de ojos. Podría parecer exagerado darle una importancia nacional al asunto, pero aquí también el no abordar correctamente esta transformación puede determinar el atractivo de un país como receptor de inversión, como cuna para futuro talento o como incubadora de proyectos de emprendimiento, por citar sólo algunos ejemplos.

 

Las preguntas sobre la mesa son muchas, ¿Se adaptará la legislación a las nuevas formas de consumo? ¿Se facilitará el desarrollo de un marco tecnológico? ¿Cómo se apostará por capacitar a los ciudadanos con nuevas competencias? ¿Se pondrán las medidas e instrumentos para acompañar este proceso? La transformación digital es un proceso de cambio de personas, que éstas entiendan la nueva economía, actualicen conocimientos y puedan actuar en consecuencia y con criterio. Con independencia del color o posicionamiento político, es fundamental que los individuos en puestos de control y poder de decisión, en éste caso políticos, empoderen y transmitan esa visión con hechos y acciones. Es fundamental que así sea, porque los ciudadanos y consumidores ya son, somos, digitales.

 

Aunque la Agenda Digital se iniciara hace un par de años, me alegra que la Transformación Digital haya escalado hoy a lo más alto. Sin duda, supone un reto apasionante y que acarrea también una gran responsabilidad. Veremos como el país entero plantea este cambio.

 

Photcredit: Techoid

 


Acerca de Victor Ronco

Víctor es Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por el Instituto Químico de Sarriá, Barcelona, y especializado en Márketing y Comunicación con varios postgrados y Máster en Márketing Digital y Comercio Electrónico. Ha trabajado en los departamentos de márketing digital de algunas de las principales marcas a nivel mundial como Banco Santander, Red Bull, Danone o Grupo Volkswagen, dónde actualmente desempeña la función de Advertising & Digital Manager para Skoda. Colabora como profesor asociado en varias universidades y escuelas de negocios, y ha participado en multitud congresos de social media, employer branding, comercio electrónico y transformación digital aportando su visión sobre el papel de internet en el nuevo contexto económico.